Gabo y Mercedes: Una despedida – Rodrigo García – Reseña

Gabo y Mercedes: Una despedida

Me emocioné desde el día en que anunciaron la publicación de Gabo y Mercedes: Una despedida para finales de Mayo. Sin embargo me llevé la triste noticia de que en México llegaría un mes después. Afortunadamente el tiempo pasó rápido, llegó el día y ahora lo tengo en mis manos.

En Gabo y Mercedes: Una despedida nos encontramos con las memorias de Rodrigo García (hijo de Gabriel García Márquez); quien nos cuenta cómo fueron los últimos días de vida del premio Nobel.

Es un libro muy breve, por lo que será fácil de leer y terminar en un par de horas. No quisiera entrar en detalles ya que posiblemente estaría spoileando datos importantes. Lo que puedo decirles es que me ha parecido un libro muy hermoso y nostálgico. Además nos confirma la genialidad y el gran sentido del humor que siempre tuvo García Márquez.

A través de 104 páginas (Sin contar las fotografías, por supuesto) podremos conocer con lujo de detalles, la intimidad que se vivió en la casa del escritor colombiano. Desde el momento en que se supo que estaba en fase terminal, hasta su homenaje en el Palacio de Bellas Artes. Así como también encontraremos conversaciones que Rodrigo tuvo con su padre, los consejos y enseñanzas que le dio a lo largo de su vida.

De Mercedes Barcha también tendremos bastante en este libro. Conoceremos su singular carácter y lo importante que fue en la vida de García Márquez, hasta el día de su muerte.

Gabo y Mercedes: Una despedida

Algo que me ha encantado en este libro es el hecho de incluir algunos pasajes de las novelas del Gabo y relacionarlas con momentos de la vida del escritor, sin duda alguna te quedarás sorprendido con el mar de coincidencias que se llega a encontrar, como la ocasión en que encontraron un pájaro muerto en el sofá que solía ocupar García Márquez, el pronóstico fue que el pájaro había chocado con la pared de cristal, cayendo fulminado. Días después, una amiga de la familia llamó para preguntarles si habían notado que ese suceso era idéntico a un pasaje que le ocurría a Úrsula Iguarán en Cien años de soledad.

Amanecio muerta el jueves santo, la enterraron en una cajita que era apenas más grande que la canastilla en que fue llevado Aureliano, y muy poca gente asistió al entierro, en parte porque no eran muchos quienes se acordaban de ella, y en parte porque ese mediodía hubo tanto calor que los pájaros desorientados se estrellaban como perdigones contra las paredes y rompían las mallas metálicas de las ventanas para morirse en los dormitorios.

Por si fuera poco, el Gabo murió en Jueves Santo… ¿Así o más mágico?

Este es un libro que no pueden dejar pasar los lectores de García Márquez. En las últimas páginas nos encontraremos con fotografías muy hermosas del Gabo y «La Gaba», perfectas para cerrar con broche de oro las memorias de Rodrigo García.

Si te has quedado con ganas de leer más, te invito a echarle un vistazo al resto de mis reseñas. Por último te comparto mis redes sociales por si quieres seguirme Facebook , Instagram , twitter .

¡Hasta la próxima!